10 dic. 2015

SIENDO SIEMPRE UNO MISMO






Y, sólo ahora, puedo entender lo que la letra de esta emocionante canción de Manuel Carrasco realmente quiere decir...
Las épocas de reflexión van acompañadas de voces que gritan en nuestro interior verdades indiscutibles, respuestas de cómo afrontar el futuro aprendiendo algo de las experiencias pasadas. Algo que podamos usar a modo de escudo o lección para que la herida de guerra sea lo más leve posible. Porque ya no duele la brecha, ni siquiera la cicatriz...si no está cerca del corazón.
Duele el tiempo que nos resulta "perdido" por la imposibilidad de recuperarlo pero, como dice la canción, si es sincero, si en todo momento fuiste tú mismo, no hay peaje que pagar, es tan solo el precio de la experiencia. 
Constantemente nos enseñan que tenemos que ser fuertes, nos entrenan para ser los mejores en lo que nos apasiona. Tenemos que luchar con locura, olvidarnos de la esencia que nos llevó hasta ese puerto...A veces nos cuesta tanto esfuerzo conseguir algo, bien en el terreno laboral, sentimental, económico...que, cuando lo logramos, olvidamos qué nos llevo a quererlo o cuál era realmente nuestro deseo, nuestro sueño...Y no nos damos cuenta de que el valor no está en pelear a ojos cerrados sino en dejar marchar, en abrir las manos y dejarlo escapar. Decir adiós nunca es fácil para nadie, tampoco reconocer que se ha fracasado y que es tiempo de abandonar. Pero es saludable decir "hasta aquí", porque rendirse a tiempo es muy digno y porque en este mundo para que haya números uno tiene que haber miles de cuatros o sietes...Y yo tengo muy claro que no voy a perder la paz por ganar la guerra.
Después está la eterna lucha del corazón, que si manda él, que si la razón es la mejor opción...Cuando se trata del tema amor no hay decisiones correctas, sólo decisiones de las que luego no te arrepientas y esas, querido amigo, sólo son las que TÚ MISMO tomas. Si llamas a tu vecina, a tu hermano, a tu amiga,... para pedirle opinión a cerca de algo que sólo está dentro de tí...Si mandas hasta aburrir pantallazos de interminables conversaciones de whatsapp con esa persona, si cuentas con minúsculos detalles cada cita que tuvisteis, si pides opinión al resto de la gente de qué hacer con tu vida...estarás pidiendo permiso para no ser tú mismo y tomar una decisión que jamás fabricaste desde tu propia cabeza. Habrás mezclado la experiencia de la última ruptura de tu vecina con la animadversión de tu hermano por un tipo determinado de personas que se asemeja a tu pareja en cuestión o el último fracaso de tu amiga con una persona que nada tenía que ver pero que, magicamente, en el momento de pedir consejo, es idéntica a su ex. NO ESCUCHES otra voz que no sea la de tu interior.
No hay una guía practica de cómo llevar una buena relación sin morir en el intento o simplemente como llevarla. Esto no es como cuando vas de viaje y compras un libro de indicaciones. Hay que improvisar sobre la marcha, ahí está la gracia. Si superas las primeras semanas, los primeros meses, lo que hoy en día es un triunfo porque nadie parece ser capaz de mantener el interés por una misma persona más de 6 semanas seguidas, sólo queda ser uno mismo; UNO MISMO EN CUALQUIER PARTE. Sólo de esta manera sabrás si realmente el tiempo empleado es no malgastado, porque sólo mostrando tu verdadera esencia no quedarán resquicios de arrepentimiento y, entenderás cuanto antes,que esa otra persona quiere sinceramente estar contigo, regalarte su valioso tiempo, compartir experiencias a tu lado...Sin segundas intenciones, sin máscaras, sin ese teatro de las apariencias que todo el mundo parece querer protagonizar últimamente.
 Elijamos delicadamente una persona con la mochila sentimental vacía, con sus problemas, experiencias, heridas...pero dispuesto a empezar de cero con las cartas descubiertas sobre la mesa, con mucho espacio para poder hacernos hueco a nosotros dentro con todas nuestras vivencias también. Y vaciemos nuestra mochila del pasado, que ya no nos sirve, para poder llenarla de nuevas experiencias con otra visión más experimentada, sin perder la capacidad de emocionarnos, de sorprendernos, de enamorarnos de nuevo con total ingenuidad...Esa es la esencia de la vida, renovarse o morir....Vive cada día como si fuera el último, pues un día...lo será.

Esta entrada se la dedico a todos los que quisieron entrar en mi vida sin llamar a la puerta antes, a los que pretendieron conocerme a través de mi blog y no compartiendo tiempo real juntos, a los que emplean largas horas conversando por redes sociales y en un cara a cara se quedan sin habla...A los que me juzgaron sin conocerme...Porque las mejores palabras son las que nunca dijimos, las que aún protestan por salir cuando aparecen en mis sueños. A esas personas que están por llegar, que viven el presente intensamente sin miedos, que arriesgan, que sonríen pero que también saben llorar sin vergüenza. Esas que aman a corazón abierto. A ti.