27 sept. 2014

YA NO TE QUIERO


Frase lapidaria que quien más y quien menos la ha escuchado alguna vez en su vida o la ha tenido que utilizar como arma arrojadiza a la hora de perder de vista a alguien para siempre. Y, cada año, suele suceder al final del verano, como si no fuera suficientemente triste decir adiós a las vacaciones cerca del mar, al no hacer nada, a las siestas interminables con la arena pegada en el moflete, al calorcito, a las terrazas con cerveza fresquita en mano y charlas hasta la madrugada con tus amigos… cuando los días con luz cegadora son eternos, todo lo que nos ponemos nos sienta de maravilla (incluso con esos kilillos de más que cogimos después de tanto mojito y barbacoa) y cada semana aumentan nuestros amigos en Facebook.
El verano ya es historia, los días se presentan nubosos y esas nubes muchas veces también nublan nuestra vida personal. Se avecina la tormenta de la ruptura.
Tanto si te han dejado como si tienes planeado dejar a alguien, no permitas que cunda el pánico ni te abandones a tus sentimientos de tristeza, pena o arrepentimiento. La vida no acaba aquí, aunque ahora no se pueda ver más allá del precipicio. Las emociones negativas nos hacen pensar de forma poco racional y decir cosas que pueden tener consecuencias devastadoras. Si dejamos constancia de ello en las redes sociales por culpa de un arrebato momentáneo, la situación será irreversible.Calma.
Todos sabemos que el tiempo lo cura todo, que TODO pasa…Y esto, antes o después, también lo hará. Yo no soy ninguna experta en relaciones, eso lo tengo claro, pero en rupturas tengo un máster, las he vivido de todos los gustos y colores, a veces pienso que he tenido más rupturas que relaciones…He roto con alguien después de largas horas de conversación o sin decir apenas nada, en persona ,por carta, por teléfono, por whatsapp(sí, no me juzguéis, no me quedó más remedio)…Después del verano, justo antes de irme de vacaciones, en mi cumpleaños, estando en el trabajo, desde diferentes países, en la fiesta de un amigo, estando ebria, sobria,…Rupturas y más rupturas…Y me he agarrado a las típicas frases de:”no tropezaré en la misma piedra”, “qué peso me he quitado de encima”, “no era para mí”, “mejor llorar dos días que no toda una vida”, ”no me quería lo suficiente”, ”la distancia lo estropeó todo”, “ha durado poco pero he aprendido mucho” ¡Pamplinas!!! No he aprendido nada, pues después de repetirme las mismas frases en cada ruptura, me he vuelto a enamorar como una tonta de nuevo y he vuelto a cometer los mismos errores. El amor es así: absurdo. Por eso es lo único que no tiene explicación científica ni una teoría firme que revele su comportamiento irracional. Y, de momento, la única afirmación rotunda con la que cuento es que no es para siempre.

Hace tiempo vi en la 2 un reportaje en torno a varios estudios que habían hecho sobre el comportamiento del cerebro humano cuando estás enamorado y varias investigaciones que habían realizado sobre  la cuestión de si el enamoramiento puede durar más de 2 ó 3 años. El estudio se centraba en una pareja que llevaba juntos 10 años y presumían de seguir enamorados como el primer día…¿ficción?? No, simplemente dedicación. Eran dos personas que vivían juntas, trabajaban juntas y,sin embargo, estaban volcadas plenamente en el cuidado de los detalles y en la innovación cada día de sus vidas. La prueba que les hicieron sería definitiva para salir de dudas. El escáner reflejaba la actividad en su cerebro cuando le mostraban al hombre la foto de su novia, la misma parte del cerebro que se activa cuando te enamoras, la parte que segrega dopamina (hormona de la “felicidad”). Eso demostraba que, después de 10 años, el amor puede continuar…Así que quien sueñe con el amor eterno que no pierda la esperanza.
¿Por qué nos sentimos tan devastados  después de una ruptura amorosa? Precisamente la responsable es la misma hormona, que se activa con las drogas y culpable de la adicción a las mismas, el amor es una droga y el desamor el síndrome de abstinencia. Diría aún más, cuando investigadores de la Universidad de Michigan pidieron a gente que había pasado por una ruptura reciente que mirara fotos de sus “ex”, sus cerebros mostraban actividad en las mismas zonas que se iluminan cuando se experimenta dolor físico en alguna parte del cuerpo. Conclusión:un corazón roto puede doler igual que un hueso roto, pero es más complicado de curar.
Lo único que se puede hacer frente a todo esto es utilizar la mala suerte como una lección de vida, si no te gustan los peces que pescas cambia de cebo, si haces una y otra vez lo mismo y siempre tienes mala suerte, como que cada novio que tienes es un  desastre, intenta algo nuevo. Escucha las voces que te rodean sin meter tu  propia basura mental en la conversación. Pero, sobretodo, pasa página, una nueva ilusión es la forma más rápida de poner una tirita a un corazón roto, se consigue tener más dopamina  a través de la presencia física de otra persona, lo que ayuda a eliminar el “mono” después de la ruptura. Comienza una nueva etapa, un nuevo ciclo de tu vida olvidando la nostalgia de la estación que se fue junto con esa persona.

Porque muchas veces hay que dejar pasar, comenzar una nueva estación olvidando, porque después del verano todo lo que queda es el invierno… y depende de ti cómo quieras pasarlo.